| Reforma de las Naciones Unidas
“Mediante el mejoramiento de las prácticas básicas de gestión, mediante la construcción de un sistema de las Naciones Unidas más transparente, eficiente y eficaz, y mediante la renovación de nuestras principales instituciones intergubernamentales de manera que reflejen el mundo de hoy y promuevan las prioridades expuestas en el presente informe, debemos reformar la Organización en formas que hasta ahora eran inimaginables, y con una audacia y una rapidez que no se han puesto de manifiesto hasta ahora”
Kofi Annan, Secretario General, en “Un concepto más amplio de la libertad”, 21 de marzo de 2005
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Reformar las Naciones Unidas ha sido una prioridad del Secretario General Kofi Annan desde que ocupó el cargo en 1997. En los últimos ocho años, el Secretario General ha propuesto y puesto en práctica numerosas ideas y modificaciones para colocar a las Naciones Unidas al nivel de las mejores prácticas internacionales. Entre ellas figuran algunos cambios en programas de trabajo, estructuras y sistemas, en las sedes y en las oficinas exteriores.
1997: Propuesta de renovación de las Naciones Unidas
En julio de 1997 el Secretario General hace público su informe titulado "Renovación de las Naciones Unidas: un programa de reforma" (A/51/950). El informe consta de dos partes: en la primera parte se ofrece un panorama temático de los principales elementos de la reforma, haciendo hincapié en la nueva estructura de dirección y gestión que instituirá el Secretario General, y se resumen las principales medidas sectoriales que el Secretario General pretende adoptar y proponer a los Estados Miembros. En la segunda parte figura un examen más detallado de todo el conjunto de medidas de reforma, así como actividades concretas y recomendaciones.
El "primer nivel" de su programa de reforma de la Organización consiste en:
- Reunión de tres departamentos en un único Departamento de Asuntos Económicos y Sociales;
- Adopción de medidas para que los gastos administrativos de la Secretaría se reduzcan del 38% al 25% del presupuesto; y
- Fortalecimiento de la función de los Coordinadores Residentes como directores de los equipos de las Naciones Unidas en los países y generalización progresiva de la utilización de instalaciones y servicios comunes.
El "segundo nivel" del plan de reforma incluye:
- Establecimiento de un Grupo Superior de Gestión, compuesto de los coordinadores de los grupos sectoriales, los jefes de las comisiones regionales y otros Secretarios Generales Adjuntos;
- Establecimiento de un "marco común" para la labor del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, el Fondo de Población de las Naciones Unidas y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, como parte del funcionamiento del Grupo de las Naciones Unidas para el Desarrollo;
- Agrupación de las actividades de las Naciones Unidas de lucha contra la delincuencia, los narcóticos y el terrorismo en una única Oficina de Fiscalización de Drogas y de Prevención del Delito;
- Propuesta a la Asamblea General sobre la creación del puesto de Vicesecretario General para mejorar la gestión y supervisar las actividades que se extiendan más allá de los límites entre departamentos y organismos;
- Propuesta a la Asamblea General sobre la celebración de una "Asamblea del Milenio" en 2000;
- Reorganización del Departamento de Asuntos Humanitarios para dar lugar a una nueva Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios.
Durante la "Asamblea de la Reforma", como es conocido el 52 período de sesiones de la Asamblea General de la ONU, el Secretario General expone su programa de reforma de la organización, el mismo que es aprobado por la Asamblea.
La serie de reformas a largo plazo iniciadas en 1997 por el Secretario General fueron reforzadas por tres series de iniciativas de cambio propuestas posteriormente:
2000: La Cumbre del Milenio
En el marco de la Cumbre del Milenio en la Sede de las Naciones Unidas, 147 Jefes de Estado y de Gobierno y un total de 191 naciones aprueban la Declaración del Milenio , un documento de gran trascendencia en que se dan orientaciones precisas para adaptar la Organización al nuevo siglo.
En ese mismo año se publica el informe del Secretario General sobre la reforma de la gestión de los recursos humanos y el informe sobre las Operaciones de Paz de las Naciones Unidas ("informe Brahimi"), que recomienda cambiar radicalmente la estrategia, la doctrina y el funcionamiento de las operaciones de mantenimiento de la paz. También en el año 2000 más de 50 dirigentes empresariales se reúnen con el Secretario General en la Sede de las Naciones Unidas para poner en marcha el Pacto Mundial, iniciativa del Secretario General para fomentar la participación de las empresas, los trabajadores y las organizaciones de la sociedad civil en la promoción de los principios básicos de las Naciones Unidas.
2002: Fortalecimiento de las Naciones Unidas
En este importante momento de la reforma, el Secretario General, a través del documento "Fortalecimiento de las Naciones Unidas: un programa para profundizar el cambio" (A/57/387) , propuso profundizar el cambio en la organización a través de medidas para:
- Adecuar las actividades (reuniones, informes, actos) de las Naciones Unidas a las prioridades convenidas en la Declaración del Milenio;
- Fortalecer los derechos humanos;
- Mejorar la información pública;
- Prestar mejores servicios a los Estados Miembros;
- Aunar esfuerzos para trabajar mejor;
- Asignar recursos a las prioridades; y
- Adoptar nuevas medidas para mejorar la gestión de los recursos humanos.
2005: Reformas de la gestión en las Naciones Unidas
Reconociendo que se necesita una mayor revitalización fundamental de la institución, el Secretario General presentó a los Estados Miembros en marzo de 2005 el informe titulado “Un concepto más amplio de la libertad” , que contiene propuestas para hacer de la Organización un instrumento multilateral más efectivo al servicio de temas prioritarios de desarrollo, seguridad y derechos humanos. El informe incluye propuestas amplias para acelerar la reforma de la gestión en la Secretaría a fin de hacerla más flexible y transparente, mejorar la rendición de cuentas y equiparla para abordar las necesidades y los retos del siglo XXI.
La etapa actual de reforma
La etapa actual de reforma se produce en un momento especialmente crucial para las Naciones Unidas. La Secretaría ha afrontado una serie sin precedentes de problemas de organización que han puesto de manifiesto los defectos en su funcionamiento. Como resultado de ello, ahora las Naciones Unidas deben adoptar medidas reales, en la medida en que ello depende de la autoridad directa del Secretario General, en particular en las esferas cruciales de gestión, supervisión y rendición de cuentas. Las reformas que se menciona a continuación ya están en marcha y, en su mayor parte, se habrán puesto totalmente en práctica en los próximos meses, con excepción de las que requieran la aprobación de los Estados Miembros. Si bien la preparación de muchas de esas medidas comenzó antes de los problemas que salieron a la luz en los últimos años, en las iniciativas también se trata explícitamente de encarar las graves inquietudes expresadas por el personal de las Naciones Unidas en la encuesta sobre percepción de la integridad realizada el año último, así como las recomendaciones del Comité de Investigación Independiente, encabezado por Paul Volcker, en relación con el programa "petróleo por alimentos".
Entre los objetivos de la actual etapa de la reforma figuran:
Mejorar el desempeño del personal directivo superior
Mejorar la supervisión y rendición de cuentas
Garantizar una conducta ética
Mayor transparencia
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